Tengo las velas que alumbran el aniversario
clavadas en el lomo haciéndome sangrar
me siento una vaca adornada para el sacrificio
en medio de un planetita vací­o
soy Vladimir esperando a Estragón
y el árbol que tengo al lado
no da sombra ni frutos está seco
más muerto que yo
tal vez alguien me pinte después
me fotografí­e después hable de mí­
habrá alguien que diga esto parece
el altar de la patria pero quisiera verlos
en mi lugar quisiera verlos bajo mi pel
el sudor la cera caliente la sangre
a mí­ me da igual hay tantos
que prefieren el silencio ante el dolor
hay tantos que prefieren
no decir ni mu

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Alguno de ustedes cualquiera de nosotros
serí­a capaz se atreverí­a a desarmar
de un golpe la insí­pida marea de los dí­as
dar un salto abordar la magia por sorpresa
serí­a quizá una cosa conveniente
conocer los dí­as del asesino posteriores
al crimen cuando el crimen perpetrado
fue cometido contra uno mismo
y el cadáver que cuelga de la soga
se balancea sonriente en el espejo del yo
no hay razón de ser no hay causa alguna
para este desamparo de la conciencia
esta geografí­a primigenia que espera ser hollada
la hora más feroz puede ser la más propicia
el eco sofocado del silencio puede todaví­a
hacer estallar el cristal de tu coraza
la luna del espejo la cáscara del cielo
para empezar a lograr que todo sea reverso
que se derrame en el mundo la sustancia del antimundo
y las cosas y la sombra de las cosas y la idea de las cosas
abandonen la apariencia de ser y sean en el todo
de una vez

Carlos Ardohain